Por: Jonathan Falcao

La cinta protagonizada por la rubia Scarlett Johansson y dirigida por Luc Besson, nos abre la puerta a un mundo que todos vemos, pero no siempre utilizamos, habló del mundo del conocimiento. El proceso del aprendizaje es doloroso, desde que nacemos hasta que nos volvemos partículas. La cinta plantea la hipótesis de que nunca morimos y de que el único método de medición es el tiempo, sin él no existimo, nuestras células  buscan ganar tiempo.

Besson nos lleva a una dirección arriesgada, con planos de acción correctamente ejecutados, usa el cliché para comparar seres humanos con animales, muy banal  para las secuencias de autos en acción, usa un reparto muy adecuado. Morgan Freeman, en su personaje, nos muestra que el ser humano usa menos del 10 % de su cerebro, y ya con eso hemos logrado muchas cosas.

Compartir el conocimiento es el propósito de nuestra existencia,  en la actualidad codificamos nuestra existencia para hacerla comprensible, dependemos en exceso de la tecnología y nos desconectamos de la naturaleza para entrar en un mundo de simulación rodeado de maquinas.

Es una causalidad que la primera mujer se llame Lucy y que la protagonista lleve el mismo nombre, Lucy a pesar de ser súper inteligente necesita la ayuda de otras personas.

El director filmó una película que nos ayuda a reflexionar sobre el mundo que habitamos y en el cual nos desarrollamos, nos da una probadita sobre el origen de la vida, la evolución y el aprendizaje. Lucy también es una obra de ciencia ficción para entretener.

Thierry Arbogast ya ha trabajado con Besson, la fotografía nos lleva  una cinta de ciencia ficción exquisita, la iluminación del hospital es para recordar. La música es otro artilugio del cual el director se basa para perfeccionar la atmosfera.

La cinta es recomendada para  personas que  les han gustado películas como “Transcendence” o “El Quinto Elemento“. Ya la tengo como candidata a lo mejor del año. 

Loading Facebook Comments ...