Fuente: Agencias

La película mexicana Museo, protagonizada por Gael García Bernal y dirigida por Alonso Ruizpalacios, ganó ayer el Oso de Plata al Mejor Guión en el Festival Internacional de Cine de Berlín.

La historia, con guión de Manuel Alcalá y del director, está basada en el caso real de Carlos Perches y Ramón Sardina, dos estudiantes que robaron el Museo de Antropología, en la Navidad de 1985.

Al recoger el premio, Ruizpalacios recordó el terremoto de aquel año y el ocurrido en septiembre de 2017, y dedicó el triunfo a sus connacionales.

“Quiero dedicar esto a todos los mexicanos porque en situaciones como estas es cuando demostramos de qué somos capaces, cuando salimos de la norma y olvidamos las promesas de los políticos y lo resolvemos por nuestra cuenta”, dijo el cineasta.
No se trata, sin embargo, del primero Oso de Ruizpalacios, pues su largometraje debut, Güeros, ganó el premio a Mejor Ópera Prima en la Berlinale de 2014.

“La responsabilidad (al obtener el premio) es la de representar al país, más que con la cinematografía. El compromiso y el apoyo tiene que ver con la exportación de la cultura mexicana. Eso es lo que a mí me parece muy emocionante”, agregó Alcalá en conferencia de prensa.

Museo fue la cinta mexicana que recibió más atención en la Berlinale, pero no fue el único largometraje que representó a nuestro país, pues otras secciones mostraron a una generación de nuevos talentos nacionales.

Dentro de Forum se mostró la cinta Los débiles, de Raúl Rico y Eduardo Giralt Brun.
“Creo que como cualquier problemática que es universal, la violencia merece ser retratada.

Es importante confrontarla para poder evaluar cuál es nuestra relación con ella y de qué manera se ha vuelto partícipe en nuestra cotidianidad. En el caso de Los débiles, estamos buscando apuntar hacia lo que creemos son los orígenes mismos de nuestra cultura de violencia en México: la escasez de recursos y la niñez”, señaló el director Raúl Rico.
La cinta, que ofrece una mirada hacia la parte más rural de México en el norte del país, se presentará también en el Festival Internacional de Cine UNAM. Sus directores tienen ya otros dos proyectos escritos: uno para ser filmado en Guerrero y otro en Sinaloa.
La directora alemanomexicana Zita Erffa exhibió la película The best thing you can do with your life. A pesar de que estuvo en la sección encargada de dar un vistazo al nuevo cine alemán, la cinta tiene varias menciones a México e indaga en la vida de los Legionarios de Cristo, a través de la historia de uno de sus pupilos, hermano de Zita.

“Ya lo he mostrado un poco en México y las reacciones son muy fuertes, muy diferente a las reacciones aquí (Europa). Son muy emotivas, ya que los Legionarios se fundaron en México. Tengo un poco de miedo de mostrarlo en el país y que piensen que tal vez no es suficientemente crítico”, mencionó la directora en una de las presentaciones de la cinta, acompañada del director de fotografía, Bruno Santamaría.

La cinta recibió mucho interés por parte del público y fue realizada con asesoría de cineastas mexicanos como Lucía Gajá, pues Erffa estudió un año en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Su ópera prima se verá próximamente en el Festival de Cine de Guadalajara.

Además, Marta Hernaiz también participó con una coproducción con Bosnia Herzegovina con la cinta The chaotic life of Nada Kadi, también en la sección Forum.
Divide a la crítica y triunfa

Mientras tanto, la rumana Touch me not, una exploración sobre la intimidad de Adina Pintilie, se alzó con el Oso de Oro a la mejor película de la Berlinale, en una edición en la que Paraguay hizo historia con Las herederas, de Marcelo Martinessi, que ganó dos premios, entre ellos el de mejor actriz para Ana Brun.

El film de la cineasta rumana, una de las propuestas más radicales del festival, que aborda la sexualidad de distintas personas con problemas tanto físicos como sicológicos, había dividido a la crítica. Sin embargo, fue el preferido del jurado de la competición oficial, presidido por el director, actor y compositor alemán Tom Tykwer (Corre Lola corre) y del que también formó parte, entre otros, el ex director de la Filmoteca Española Chema Prado.

“Queremos que el diálogo que propone Touch me not salga de aquí al mundo”, dijo Pintilie al recibir el galardón durante la gala en el Berlinale Palast, sede central del certamen. La directora se convirtió en la segunda mujer consecutiva en alzar el Oso de Oro tras el que recibió la húngara Ildikó Enyedi en 2017 por On body and soul.
Por su parte, el Gran Premio del Jurado fue para Twarz, de Malgorzata Szumowska, ganadora del Oso de Plata al mejor director en 2015.

El Oso de Plata al mejor director fue para el estadunidense Wes Anderson por su segunda incursión en la animación, Isla de perros, una original fantasía animada sobre una pandilla de perros abandonados ambientada en Japón. Este es el segundo galardón que otorga el festival al estadunidense, quien ya se llevó el Gran Premio del Jurado en 2014 por The Grand Budapest hotel.

Paraguay, que formaba parte por primera vez de la competición de la Berlinale en sus 68 años de historia y que, además, cuenta con una filmografía muy escasa, hizo historia al alzar dos premios: el de mejor actriz para Brun y el Alfred Bauer para películas que abren nuevas perspectivas. El viernes ya había recibido el FIPRESCI de la crítica internacional.

“Queremos agradecer mucho a la Berlinale. Somos de una sociedad muy conservadora y si estamos abriendo mentes en Paraguay con esta película ya será mucho”, dijo Martinessi sobre su película, que refleja la decadencia económica de una pareja de mujeres de clase alta de unos 60 años en Asunción cuyas vidas se ven trastocadas cuando una de ellas es ingresada en prisión.

La Berlinale se celebró este año bajo la estela del movimiento #MeToo y las denuncias de abusos en la industria del cine. El festival acogió debates sobre los abusos en la industria e incluso fue la plataforma de lanzamiento de la iniciativa Speak Up!, para que las afectadas en el cine europeo se animen a alzar su voz.

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