Fuente: Notimex

México, 15 Ene (Notimex).- Desde hace un par de años, en México han surgido escuelas dedicadas a la enseñanza del arte cinematográfico; sin embargo, el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) en la Ciudad de México es por mucho uno de los sueños más grandes de jóvenes que desean dedicarse a las diversas áreas del Séptimo Arte.

De hecho, la publicación “The Hollywood Reporter” ha nombrado a la escuela como una de las mejores de cine del mundo en 2011, 2015, 2016 y 2017, mientras que la revista estadunidense “Variety” la incluyó en su lista de las Mejores Escuelas de Cine en 2018.

En entrevista con Notimex, el cineasta Hugo Magaña, quien se encuentra desarrollando su tesis para titularse, compartió que no es fácil formar parte de la plantilla estudiantil de este instituto, toda vez que son varios los interesados que aplican y sólo unos pocos lo consiguen.

“Para mí fue un sueño entrar al CCC porque ves el porcentaje que queda fuera, lo difícil que es entrar, y cuando eres aceptado te das cuenta de que el programa supera la expectativa. Yo entré al segundo intento”, indicó el joven cineasta, originario de Irapuato, Guanajuato.

Magaña tuvo que estudiar Negocios Internacionales mientras lanzaban la siguiente convocatoria y, como la mayoría, al ser seleccionado tuvo que dejar a su familia y hacer de la Ciudad de México su residencia.

“Para estar aquí debes tener el apoyo de tu familia porque muchos venimos de fuera de la capital y el tiempo que le dedicamos a la escuela es muy demandante, pero con el paso del tiempo aprendes a darte espacios y colocarte en el campo laboral”, dijo.

En su experiencia, el director del cortometraje “No pases por San Bernardino” sostuvo que es muy enriquecedor que cada generación del CCC cuente con alumnos de diversas entidades de la República, pues cado uno aporta su visión del entorno que conocer y a su vez lo nutren con el de otros.

“Es una escuela que te apoya todo el tiempo y con la historia que quieras contar. No hay censura alguna y creo que las historias fluyen porque se nutren de las experiencias y el conocimiento de profesores y estudiantes”, comentó Magaña, quien ha sido asistente de dirección para diversas películas, entre ellas “Happy days”.

En su oportunidad, la cinefotógrafa Eva Villaseñor, quien ha dirigido largometrajes como “Memoria oculta” y “M”, consideró que si bien se está buscando la descentralización de la profesionalización cinematográfica, es un acierto que existan puntos como el CCC, en la Ciudad de México, que permitan la convergencia de ideas.

“Como realizadora es muy importante conocer diversas historias y salirte de tu cotidianidad, y el CCC me ha permitido relacionarme con diferentes personas, historias, personajes, que finalmente amplían el panorama”, sostuvo Villaseñor, quien fue seleccionada en la primera convocatoria a la que se inscribió.

La cineasta de 32 años de edad se muestra agradecida y satisfecha con los conocimientos adquiridos en el CCC, donde estudió la licenciatura en cinematografía y tomó un curso de guion.

“Fue bastante emocionante entrar y estar aquí ha sido un proceso muy enriquecedor. Mi oficio de contar historias lo aprendí aquí y lo puse en práctica aquí mismo, porque la escuela cuenta con aparatos técnicos que fortalecen nuestra formación”, refirió.

Villaseñor ya había estudiado antes fotografía fija y documental tanto en su tierra natal Aguascalientes como en Guadalajara, ciudad a la que tuvo que migrar para continuar con su preparación antes de su ingreso al CCC hace 13 años.

“Entré en la primera convocatoria en la que apliqué, iba a cumplir 19 años y estaba con todas las expectativas puestas aquí. Hasta que entré conocí lo difícil que resulta estar aquí y la responsabilidad que esto conlleva porque son perfiles diversos, pero llenos de historias y eso, además de la experiencia de los profesores, es la clave del éxito de todos quienes estudian aquí”, expuso.

En las aulas de este centro de estudios han estado realizadores de la talla de Carlos Carrera, Juan Carlos Rulfo, Marian Chenillo, Natalia Beristáin, Tatiana Huezo, Everardo González, Eugenio Polgovsky, Rodrigo Prieto, Galo Olivares y María José Secco, entre otros.

“Es un lugar donde además de que pones en práctica lo aprendido en las aulas, te apoyan para tener un acercamiento directo con la industria a través de los festivales”, expuso con emoción Villaseñor, quien en 2018 obtuvo el Premio Ambulante en el Festival de Cine de Morelia (FICM), por su documental “M”.

De acuerdo con datos proporcionados por el CCC, de 2009 a 2017 las producciones de sus alumnos han participado en mil 962 festivales y muestras nacionales e internacionales, recibiendo 916 premios en total, 490 nacionales y 426 internacionales.

“Yo he hecho aquí mi ópera prima y mi tesis (largo-mediometraje) y estoy muy agradecida porque me dieron las herramientas para poder contar mis historias. Ser y haber estudiado en CCC, sin duda, te abre las puertas en la industria”, comentó.

Tanto Magaña como Villaseñor se sienten satisfechos por la formación que han tenido en este instituto educativo y auguran que aunque cada vez más escuelas de cine estén abriendo en el país, el CCC seguirá siendo un semillero en el que converjan “historias, ideas, pueblos y ciudades que enriquezcan el cine mexicano”.

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