Por: Elizabeth Cortés

Beautiful Boy (2018) es una película protagonizada por Steve Carell y Timothée Chalamet, basada en el libro Beautiful Boy: A Father’s Journey Through His Son’s Addiction por David Sheff y Tweak: Growing Up on Methamphetamines por Nic Sheff. Bajo la dirección de Felix Van Groeningen, este filme relata la historia de un padre ( Steve Carell) en su travesía por intentar ayudar a su hijo (Timothée Chalamet) a superar su adicción a las drogas, en especial las metanfetaminas.

A diferencia de muchas películas que tocan el tema de la drogadicción, este proyecto intentó dar un giro totalmente diferente a los clichés y estereotipos que este tipo de historias reflejan en la pantalla grande. Es un filme que quiere dar a conocer el proceso de recuperación por la que pasa un adicto y su familia de una manera muy real. De igual forma deja a un lado la idea que siempre se nos muestra: El adicto entra a rehabilitación, se autodescubre y al salir ya todo es color de rosa, simplemente nada apegado a lo que en verdad sucede. Incluso se percibe el hecho de que se deshumaniza a un personaje que drogadicto y lo convierten en un superhéroe. Beautiful Boy, trata de evitar a toda costa caer en esto último, el estilo de la historia va más hacia contar como un adicto falla repetidas veces para poder mantenerse sobrio y como un padre falla múltiples veces en intentar salvar a su primogenito de las drogas. Los personajes cometen errores y eso es lo que lo hace un melodrama entrañable.

 

El estilo narrativo no es algo lineal, se cuentan muchas historias al mismo tiempo de forma elíptica y como flashbacks, los audios de igual forma se sobreponen en las tomas y la música ayuda a los personajes cuando estos carecen de diálogos. Es un buen filme, pero la historia más que lo cinematográfico es su fuerte, es un proyecto con importancia por el tipo de mensaje que transmite. Además los personajes y la preparación de estos es sinónimo de excelencia, en una entrevista Steve Carell comentó que fue difícil y doloroso recrear las emociones y pensamiento de David Sheff. Mientras tanto Timothée describió que lo que el intento fue presentar a alguien humano y perdido.

Si bien la película es contada desde la perspectiva de David y Nic Sheff, los personajes secundarios como la ex-esposa de David, Vicki (Amy Ryan) y su nueva esposa, Karen (Maura Tierney) eran buenos soportes para la historia. Lamentablemente el director y los guionistas decidieron no darles tanto peso dentro de la narrativa. Aunque hubiera sido interesante ver cómo estos personajes eran afectados por los problemas de drogas del protagonista, es decir,al final de cuentas son la madre y la madrastra del personaje principal.

Puede que para muchos espectadores pueda parecer una película con muchos momentos repetitivos y que se pudieron haber evitado. Pero este elemento es el que hace adrentrater y entender la frustración que conlleva un proceso de rehabilitación, y eso es lo que hace importante a esta película.

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